En el apartado
cuchillos y pesones, están naturalmente los cuchillos de
hoja plegable, de
hoja fija, las
dagas y lanzas y, por supuesto, los pesones de caza. Al final de una cacería, pesar la pieza obtenida es una necesidad de gestión territorial para estimar la edad o la salud del animal. El pesaje de la pieza mediante un pesón dinamométrico, digital o incluso pesón electrónico es también un momento de convivencia entre cazadores antes de proceder al
despiece o al
corte del jabalí, del ciervo o del corzo. Entre los criterios de elección de su pesón de caza, el cazador debe considerar la capacidad de pesaje de cada pesón y adaptarla al uso previsto. Cuando no se sabe, es mejor privilegiar el mayor rango de pesaje, lo que evitará a los cazadores tener que disponer de varios pesones de caza en función de la pieza cazada. En efecto, por ejemplo, el pesón dinamométrico es un aparato constituido por un muelle cuya elongación se mide mediante una regla que se desplaza sobre una escala graduada, por lo que es fácil entender que debe utilizarse en circunstancias adecuadas.